24/5/18

"Chantaje sentimental" -


Psicópatas criminales: depredadores de su propia especie


Psicópatas criminales: depredadores de su propia especie
Psicópatas criminales: depredadores de su propia especie

20minutos.es

Soy consciente de lo atractivo que resulta el perfil psicopático. La mayor parte de vuestras consultas y sugerencias se relacionan con la inquietud de cómo reconocer al psicópata, qué hacer si nos encontramos con uno de ellos, en el trabajo, en nuestra familia…

Para profundizar más sobre la psicopatía he invitado a este blog a una de las mejores expertas de nuestro país, seguramente la hayáis visto en alguna tertulia televisiva, en radio, hablando con propiedad sobre la psicopatía. Es enorme la pasión y conocimiento que apaorta Paz Velasco de la Fuente, abogada-criminóloga, profesora colaboradora en la Universidad Católica de Ávila y Especialista en Evaluación Criminológica (CESC), es la autora del exitoso libro “Criminal-mente: La criminología como ciencia” y del blog “Criminal-mente“. Ambas son fuentes inequívocas para documentarse con seguridad sobre esta materia. Os dejo con su artículo de inmenso valor para mí, y espero que también para vosotros:

De pequeños, para evitar que tuviéramos miedo a la oscuridad o a dejar la puerta del armario abierta, nos contaron que los monstruos solo existían en los cuentos. Pero nos mintieron… porque los verdaderos monstruos, visten piel de persona, sonríen, abrazan, incluso son simpáticos y encantadores. Son algunos seres humanos que viven entre nosotros y sí, debemos tenerles miedo. Estamos ante los psicópatas criminales, aunque no debemos olvidar, que también hay psicópatas “malotes” que no llegan jamás a cometer un delito, o aquellos que los cometen sin utilizar la violencia a través del engaño, las mentiras y la manipulación.

No se les puede identificar a simple vista, porque se disfrazan de “normalidad”, de personas corrientes. Algunos son maravillosos padres de familia, otros encantadores estudiantes de universidad, madres abnegadas o enfermeras volcadas en su trabajo. Y esto nos desconcierta, porque creemos que alguien capaz de cometer determinados crímenes debería ser un sujeto diferente al resto, pero no es así. Nadie puede saber que esas personas (hombres y mujeres), que pasan totalmente desapercibidas, pueden llegar a tener “tu vida” en sus manos en el momento que ellos decidan: o porque te eligen o porque estás en el lugar idóneo y es el momento oportuno para ser atrapado. Son voraces depredadores camaleónicos, que aparentan llevar una vida absolutamente normal y socializada, pero en realidad y tras esa máscara de “buenos tipos” se esconden los seres humanos más peligrosos del planeta, y nosotros somos sus presas.

Su falta absoluta de empatía, su inmunidad emocional, su incapacidad para establecer relaciones afectivas sinceras y reales con los demás, y la ausencia total de remordimientos y culpabilidad los convierten en peligrosos cazadores de seres humanos. Son estos rasgos interpersonales y emocionales, lo que les hace ser tan letales, ya que su ausencia les permiten llevar a cabo conductas crueles y aberrantes sin que le importe el dolor que puede causar a los demás. Porque no nos ven como personas, sino como objetos a los que utilizar para satisfacer sus necesidades y sus fantasías de las que se alimentan hasta que salen a buscar a su primera víctima, sin que exista ya un punto de retorno.

Muchos de estos psicópatas criminales, son homicidas múltiples secuenciales (asesinos en serie) pero… ¿qué rasgos les definen como criminales?

  • Son depredadores sociales y grandes estrategas, siendo el más peligroso el psicópata sexual, un cazador en el más puro sentido de la palabra.
  • Cada víctima significa un logro, un placentero estímulo que se va disipando con el paso del tiempo, hasta que da lugar a una nueva compulsión para cometer un nuevo crimen.
  • Gran habilidad para camuflarse en la sociedad a través de la manipulación y el engaño, para acechar y localizar “cotos de caza”.
  • La mayoría son extremadamente crueles, despiadados, muy violentos y algunos de ellos sádicos. Son absolutamente conscientes de la criminalidad de sus actos.
  • Capacidad para agredir, violar, torturar o matar sin mostrar la más mínima compasión o empatía por sus víctimas. Como dice Eduard Punset “Los psicópatas nos enseñan que la falta de empatía alimenta nuestra crueldad”.
  • Su reacción ante el dolor y el miedo de las víctimas es una fría y absoluta indiferencia, así como una excitante sensación de poder, placer y satisfacción personal.
  • Cosifican a sus víctimas, convirtiéndolas en meros objetos al despojarlas de su humanidad.
  • La violencia ejercida sobre sus víctimas tiene diferentes formas e intensidades: desde la violencia psicológica, a la violencia más extrema y cruel (sadismo).
  • Para ellos es una simple cuestión de procedimiento: acechar, secuestrar, torturar, violar y matar (las tres últimas conductas no siempre las llevan a cabo en este orden).
  • Sólo dejaran de matar cuando sean detenidos.

Estos son los monstruos a los que debemos temer, enemigos invisibles de nuestra sociedad y ocultos entre la multitud. Pueden ser nuestros vecinos, nuestros compañeros de trabajo, nuestra pareja o incluso formar parte de nuestra familia. Y no están en los cuentos, salen en los periódicos y en la televisión. Comparten mesa, impresora o cama con nosotros. Y lo más perturbador: algunos en España tras cumplir su condena, han vuelto a vivir en sociedad como si fueran personas inofensivas, porque podemos afirmar que no aprenden del castigo. Pero están ahí simulando normalidad, incluso bondad.

22/5/18

Tratar Con Psicópatas - 9 Reglas Importantes Que Seguir


Tratar Con Psicópatas - 9 Reglas Importantes Que Seguir

Tratar Con Psicópatas - 9 Reglas Importantes Que Seguir


Aquí hay algunas reglas que seguir para tratar con psicópatas (¡de la forma más humana posible!) en cualquier tipo de relación que puedas tener con ellos, de negocios, romántica, terapéutica o educacional.


 1. Conseguir ayuda profesional

La ayuda profesional es increíblemente útil, pero a menudo se pasa por alto cuando la gente está buscando ayuda para tratar con psicópatas o narcisistas. Cada paso después de éste es mucho más fácil cuando entiendes las motivaciones y las tácticas del sociópata así como el funcionamiento del control mental.

Un terapeuta especializado en éste área te ayudará a comprender los pasos que siguió el psicópata para atraparte y manipularte. Esto es importante por varias razones. Primero, significa que eres capaz de ver la relación de la forma que es, algo totalmente falso que el psicópata ha creado con el fin de manipular tus emociones.

En segundo lugar, el psicópata pierde su poder sobre ti. Ya no puede manipularte de la misma manera y el efecto que tiene sobre ti llega a ser mínimo.

Esto es realmente importante porque a los psicópatas les gusta dominar y controlar. Cuando les resulta obvio que necesitan más esfuerzo para intentar controlarte entonces se mantienen alejados, habitualmente se cansan y terminan por alejarse para buscar una presa más fácil.


2. Conseguir ayuda profesional

¡Lo sé! Pero es mucho más fácil que hacerlo por tu cuenta...

Los psicópatas y los narcisistas instalan las creencias en sus víctimas de que ellas, las víctimas, son responsables de lo que les ocurre y que deberían ser capaces de resolver las cosas por sí mismas. Esto se ve reforzado cuando la persona es aislada de su familia y de sus amigos. Tratar con psicópatas es muy peligroso, muchos de estos aspectos ocurren de forma muy sutil para la víctima lo que dificulta que la persona se proteja.

Los líderes de las sectas también crean un sentido de superioridad o de elitismo en sus miembros. Lo hacen, en primer lugar, porque los miembros llegan a ser clones del líder, y el líder psicópata cree que es mejor que los demás. Y, en segundo lugar, porque los miembros creen que saben cosas que las personas de fuera del grupo no saben, o que saben más. Por lo tanto, ¿cómo es posible que alguien de fuera pueda ayudarles?

Añade a esto el desprecio por psicólogos y psiquiatras debido a los comentarios del líder, y se hace muy difícil para la víctima buscar ayuda de un especialista fuera del grupo que le ayude en la relación con el sociópata.


3. Romper el contacto


No contacto significa no contacto. Ninguna llamada de teléfono, no mensajes de texto, no correos electrónicos. Mientras tengas que tratar con psicópatas ellos continuarán intentando manipularte. No tienen nada mejor que hace en sus vidas. ¡De hecho, a menudo pasarán sus vidas tratando de seguir manipulándote!

Los psicópatas no tienen amigos. Perciben a los otros como víctimas o competidores, y, normalmente los competidores terminan convirtiéndose en las víctimas también, porque el psicópata quiere ganar a toda costa.

Cualquier contacto es una señal para ellos de que todavía tienen una oportunidad para continuar manipulándote. Es absolutamente inútil querer tener la última palabra o necesitar explicar lo molesto o decepcionado que has estado. Estás dándoles la oportunidad de seguir jugando con tus emociones, y la falta de empatía y culpa les dan los psicópatas una ventaja que tú nunca tendrás y contra la que no podrás competir.

Nada de ultimátums o juegos de poder tampoco. Vas a perder. No pierdas tu energía. Tratar con psicópatas no debe considerarse como un reto o como un juego.

Por supuesto, a veces simplemente no es posible romper totalmente el contacto de forma directa. Los niños, un contrato de trabajo, el matrimonio necesitan resolverse primero. Pero tan pronto como te des cuenta de que estás tratando con un psicópata, necesitas dar una serie de pasos y medidas para protegerte.

Consigue copias de los papeles importantes y de los archivos del ordenador. Guárdalos en la casa de un amigo. Si necesitas comunicarte con el psicópata utiliza el correo electrónico y guarda todas las copias. Deja que cuando llame salte el buzón de voz y guarda los mensajes. Si temes por tu integridad física, toma las medidas que sean necesarias. Consigue ayuda profesional si la necesitas.

Permite que otras personas sepan lo que está pasando, incluyendo a tu jefe. Muy a menudo cuando intentas romper el contacto, un psicópata intentará comenzar a manipular a las personas de tu alrededor. Consigue que estén de tu lado primero, antes de que él intente crear una imagen de ti como que eres el malo o el loco. ¡Vas a necesitar apoyo!


4. No les des más información sobre ti


Cualquier información que les des será utilizada en tu contra. Esto es importante al tratar con psicópatas. Significa que estás tratando con manipuladores profesionales y deberías esperar que cualquier información personal que des será utilizada para manipular tus emociones, culparte por lo que está pasando y/o usarlo para intentar continuar la relación.

Si necesitas comunicarte, hazlo de forma breve, ciñéndote a los hechos (nada de opiniones ni pensamientos personales) y habla como si supieras que todo lo que digas va a ser leído en un juicio.


5. Conoce tus debilidades


¡Porque sin duda los psicópatas las conocen! Y se han estado aprovechando al máximo de ello. Al menos si comprendes cuáles son tus debilidades te da una mejor oportunidad para tratar con psicópatas porque reconocerás cuando están presionando tus puntos débiles.

Y ya que estás en ello, comprueba también tus fortalezas. ¡Es probable que los psicópatas las han estado utilizando también para manipularte! Por ejemplo, si eres bueno ayudando a otras personas, querrán que le ayudes.

A menudo hablo de "tratar con psicópatas" como si una persona tratara frecuentemente con varios psicópatas. Lamentablemente es muy habitual. Debido a que una persona ha sido víctima de un psicópata, se queda muy vulnerable, de manera que aunque ya no tenga relación con el psicópata inicial, es muy probable que a lo largo de su vida se cruce con otros psicópatas quienes al reconocer las vulnerabilidades de la víctima volverán a aprovecharse de ella. Esto se puede evitar con ayuda profesional. También puede ocurrir que una persona trate con varios psicópatas a la vez, en ocasiones estos establecen alianzas entre ellos para apoyarse mutuamente.


 6. Pon atención a tus instintos


¿Qué te están diciendo tus instintos? Cuando estás tratando con un psicópata es difícil porque debido a la manipulación tus instintos son malinterpretados. Por ejemplo, ¿cuál fue tu sentimiento inicial al conocer por primera vez al psicópata? ¿Le diste el beneficio de la duda al comienzo por cualquier razón? Esto es algo que nunca podemos permitirnos cuando vamos a tratar con psicópatas.


7. No intentes reformarles o darle más oportunidades...


No hay tratamiento para la sociopatía/psicopatía. ¡A menudo les hace peores! Simplemente aprenden más sobre el comportamiento de las personas en las sesiones de terapia y les da más munición para más adelante.

Alguien que no tiene consciencia, no tiene consciencia. No van a cambiar. De hecho, debido a sus grandes egos, su arrogancia y sentido del derecho, piensan que son mejores que cualquier otra persona y no ven ninguna razón en absoluto para cambiar.

Y además, hacer esto significa que estás en contacto con él. Ver regla número 3 para tratar con psicópatas.


8. Edúcate a ti mismo.

Lee libros sobre control mental, sobre psicópatas y mira películas y documentales. Aplica la información a tu caso. ¿Cómo fuiste engañado desde el principio? ¿Cómo mantuvieron la farsa? ¿Qué técnicas fueron utilizadas? ¿Por qué les fallaste? Todo esto es parte de tu recuperación para deshacer la influencia que estos charlatanes tenían sobre ti.


9. Darte cuenta de que no es tu culpa


Al tratar con psicópatas has sido engañado, estafado y manipulado. Alguien, deliberadamente, tergiversó tu realidad, influyendo en tus decisiones y dirigiendo tu pensamiento y comportamiento. Cualquier cosa que ocurriera durante ese tiempo no es tu culpa. No te diste cuenta de lo que estaba pasando. No fuiste informado totalmente. Si lo necesitas, perdónate a ti mismo. Y date cuenta que tampoco tienes que disculparte a los demás si no quieres.


Algunas ideas más


Aprender sobre control mental y cómo tratar con psicópatas es una manera estupenda de prevenirte y de no llegar a ser una víctima de estos predadores sociales.

Definitivamente, tratar con psicópatas no es fácil, y, lo mejor es, prevenir el control mental en primer lugar.

20/5/18

Señales que tu cuerpo da cuando te encuentras con un psicópata o narcisista


Señales que tu cuerpo da cuando te encuentras con un psicópata o narcisista



Señales que tu cuerpo da cuando te encuentras con un psicópata o narcisista

sobreviviendoapsicopatasynarcisistas.wordpress.com

Nuestros cuerpos son maravillosos, nos avisan en forma de síntomas, corazonadas y sensaciones que estamos en presencia de predadores de nuestra propia especie. Lamentablemente, no prestamos atención a esos indicios porque, si bien nuestras estructuras cerebrales evolutivamente más antiguas ya se han dado cuenta de que estamos en peligro, las áreas del cerebro más recientes, las que nos distinguen como especie, esas que controlan el pensamiento racional, terminan descartando esas señales de alarma al desconocer que existen los desórdenes de personalidad tipo B. Para cuando logramos integrar la información que reciben nuestros sentidos en una totalidad racional ya fuimos victimas del abuso narcisista o psicopático. Aquí te dejamos una lista de esos síntomas y sensaciones que deberíamos conocer:


  • Cuando estás con esa persona te sientes en las nubes, casi como en un estado de irrealidad, pero cuando se va sientes una ansiedad fuera de lo común que no sabes a qué atribuirla.
  • Te parece que todo lo que dice está desfasado, no logras captar una mentira obvia, sin embargo todo parece inauténtico. Te culpas luego por “pensar mal de esa persona”.
  • Si eres su hijo/a sientes culpa y tristeza todo el tiempo que no asocias a la conducta de tu progenitor/a. Realmente crees que el problema lo tienes tú, te esfuerzas en superarlo tratando de ser cada vez más agradable y complaciente no solo con tus padres sino con el mundo entero.
  • Comienzas a tener insomnio o sueños desagradables. Tratas de desestimarlo, después de todo es el estrés de la vida moderna.
  • No tienes el mismo poder de concentración que antes, te olvidas de hacer cosas, tus pensamientos giran en torno de esa persona y en las dudas que te genera. Tratas de encontrar “soluciones” lógicas a esos “pequeños problemas de comunicación”.
  • Si eres su colega te sientes halagado y abrumado por igual por la admiración que este mentor demuestra por ti. Te asusta la cantidad de cosas que te pregunta sobre tu vida, pero lo tomas como interés. Te preocupa que no cuente demasiado sobre sus cosas, pero te convences de que lo hace por discreción. Te parece extraño que critique a otro compañero al que siempre tuviste en alta estima, pero consideras que es bueno “escuchar ambas campanas” antes de decidir.
  • Sufres más alergias, migrañas, alteraciones hormonales que de costumbre.
  • Cuando te cuenta todas las cosas tristes que le pasaron en su vida sientes empatía, aunque también la extraña sensación que está disfrutando de lo que cuenta.
  • Hay momentos en que tienes la impresión de que te escucha con cuidado, no tanto por interés o deseo, sino porque eres su objeto de estudio.
  • A medida que pasa el tiempo te encuentras hablando contigo mismo sobre cosas que no te cierran. Tienes síntomas incipientes de depresión o ataques de pánico. Te indican terapia o medicación. En ambos casos, el/la psicópata, sea tu familiar o tu pareja, fingirá entenderte aunque sutilmente refuerce la idea de que estas incapacitada/o.
  • Tu autoestima está en su punto más bajo. Llegas a pensar que tal vez tu pareja/padre/colega tiene razón: algo está mal contigo, después de todo te distraes, tu aspecto está algo descuidado, te confundes y te equivocas mucho. No obstante, una pequeña voz en tu interior te dice que esto es nuevo, que nunca te había sucedido, que es muy extraño.
  • A pesar de la supuesta vida sexual intensa que tienes con tu pareja, comienzas a experimentar disfunciones varias, lo atribuyes a que desde hace un tiempo te sientes menos atractivo/a, jamás se te ocurriría pensar que tu cuerpo se ha declarado en huelga porque ya sabe que no debería estar allí.
  • Tienes “sexo preventivo”, es decir que lo haces no de gusto, sino porque si bien tu pareja te jura fidelidad, percibes que si no haces el amor frecuentemente, buscará la atención de otras personas.
  • Tienes ganas de llorar “sin ningún motivo”. Estos llantos se agravan cuando tu pareja/progenitor/colega deja de hablarte porque se ofendió; y a pesar de que te da náuseas no entender que hiciste para que te den el “tratamiento del silencio”, eres tú quien pide disculpas para no seguir viviendo en tensión permanente en casa o en la oficina.
  • Te pescas alguna ETS leve, le preguntas a tu médico si el contagio pudo haber sido en la piscina del club.
  • Las actitudes de esa persona cuando cree que nadie lo mira te generan sospechas.
  • Mucho de lo que dice parece tener otro sentido más tenebroso: “quiero estar siempre en tu cabeza”, “no te convengo, en el fondo soy un chico malo”, “tengo una especial debilidad por mi hija menor”. Piensas que haz enloquecido porque ves malas intenciones sin tener otra evidencia más que el tono y las muecas que usa cuando te deja entrever sus pensamientos.
  • Hay momentos en que tienes escalofríos cuando te mira intensamente. Sus ojos no tienen matices.
  • Pierdes el apetito o por el contrario, comes todo el tiempo.
  • Tienes síntomas de adicción, sabes que algo de esa persona no te hace bien, te duele, pero cuando estás en soledad, el dolor y la ansiedad que experimentas son tan excesivos que volver a estar con esa persona parece ser la única cosa que te calma y alivia. Este patrón se vuelve cíclico.
  • Cada vez que estás con esta persona tienes un primer subidón de energía para luego quedar en cero. Tu vitalidad ya no es la misma que tenías antes de conocer a esta persona.
  • Algo en el fondo de tu cerebro te dice que ese colega no es de confiar, que tu pareja esconde un secreto sórdido, que tu padre o madre desea tu mal. Te castigas por sentir eso ya que todas esas personas, en algún momento, te hicieron sentir especial.


Éstas son solo algunos de los indicios que sentimos “en carne propia” mientras tenemos revoloteando sobre nuestras vidas a alguno de estos vampiros emocionales. Confía en las señales que tu cuerpo te da, escucha lo que te dice, que no te importe parecer “egoísta” si te alejas, no escuches las mentiras que dirá de ti cuando pierda el control sobre tu alma, no creas en sus lágrimas de cocodrilo. Aléjate y sanarás; aléjate y conocerás la felicidad.