9/6/17

La supuesta inteligencia superior de los psicópatas es solo un mito [9-6-17]

La supuesta inteligencia superior de los psicópatas es solo un mito.

Hay que terminar de una vez por todas con el mito de que los sociópatas o psicópatas son mucho más inteligentes que el resto de la sociedad. Ser un psicópata no significa tener una inteligencia superior. Si pensamos en términos de inteligencia lógica, la capacidad de resolver problemas que normalmente se mide en términos de Coeficiente o Cociente Intelectual, los estudios que se han hecho sobre individuos con desórdenes de personalidad cluster B arrojaron como resultado el rango típico de coeficientes intelectuales de otras poblaciones (entre 90 y 120). Este concepto de inteligencia no es el único y nada tiene que ver con las capacidades emocionales. Para medir la capacidad empática podemos recurrir al concepto de inteligencia emocional que no es otra cosa que la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Este nuevo paradigma sobre lo que es la inteligencia se hizo popular gracias a Daniel Goleman, con su célebre libro: Emotional Intelligence, publicado en 1995. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar en torno a cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones.

El psicópata se mueve por instintos, no tienen vínculo emocional, en realidad PIENSA POCO aún en términos estrictamente cognitivos,  y cuando lo hace siempre es para satisfacer su objetivo instintivo. Solo piensan en como conseguirlo. Además, su personalidad fría, atractiva y manipuladora les hace parecer más inteligentes de lo que en realidad son.

Los mecanismos del cerebro que se utilizan para la resolución de problemas son otros que los que se utilizan para la empatía. Biológicamente hablando, los psicópatas poseen menos neuronas espejo (que intervienen activamente en los procesos mentales que nos hacen sentir empatía) y poseen amígdalas (cuya función es el procesamiento de las emociones, y principalmente del miedo) más pequeñas que el común de las personas. Entonces el psicópata por un lado no puede comprender los sentimientos o tener empatía (comprender a otras personas) y por otro carece de miedos, temores y consideraciones de riesgo.  Como su estructura cerebral es distinta a la del resto no puede creer que no existan personas como él y se considera superior a lo que el llama “el rebaño”.

De las cinco capacidades de la Inteligencia Emocional solo poseen la habilidad de "reconocer sentimientos ajenos" pero no pueden manejar los propios, ni gestionar las relaciones, por eso se dice que tienen la inteligencia emocional de un niño. Pero a diferencia de éstos su falta de escrúpulos, inhibiciones y valores éticos les brinda la posibilidad de acceder a las metas que se proponen.

La falta de miedo, algunas veces hace que ciertos actos parezcan incluso demasiado tontos para aquellos que no han caído bajo su encanto fingido: vida temeraria, riesgosa, superficialidad a la hora de tomar decisiones en situaciones de riesgo o peligrosas, combinado con falta de atención a los intereses de los otros.

Resumiendo, la inteligencia de los psicópatas puede verse desde la más primitiva o burda hasta la inteligencia más ordenada y sofisticada en términos de resolución de problemas pero su inteligencia emocional es cercana a cero.

Sin embargo el patrón de comportamiento es el mismo en todos los individuos con este desorden de personalidad. Pueden estudiarnos. Aprenden a conocernos mejor que nosotros mismos. Son expertos en saber cómo presionar nuestros botones, usar nuestras emociones en nuestra contra. Parecen tener cierto poder hipnótico sobre nosotros. Cuando comenzamos a ser atrapados por las telarañas del psicópata, nuestra habilidad para pensar se deteriora. Es por eso importante no amedrentarse, no darles más poder del que tienen creyéndonos que no tenemos la suficiente inteligencia para salirnos de su zona de atracción gravitatoria. Conocer sus estructuras cerebrales nos dará la llave para anticiparnos a cualquier intento de manipulación y revertirlo a tiempo. Aunque recuerda que lo mejor es alejarnos de su presencia para siempre. Cuando nos corremos volvemos a pensar con claridad y nos encontramos preguntándonos cómo es que contando con suficiente inteligencia cognitiva y emocional no fuimos incapaces de responder. Para esto hay una sola respuesta que excede el tema de la inteligencia: porque fuimos buenas personas que actuamos pensando en que todas las personas tienen algo bueno dentro de si. Con ellos aprendimos que entre el 3 y 4% de la humanidad no posee siquiera rastros de bondad.

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