12/4/17

¿TIENE ALGÚN PUNTO DÉBIL EL PSICÓPATA?

¿TIENE ALGÚN PUNTO DÉBIL EL PSICÓPATA?

Al tratarse de una personaje tan frívolo, superficial y frío, caracterizado por una falta de sentimientos de afecto remarcable...y si le sumamos a ello, la aparente autoestima hiperdesarrollada que muestran, además del desparpajo y la facilidad con la que se mueven en terrenos como la mentira, la intimidación y el conflicto, sin duda podríamos pensar que el/la psicópata no tiene temores, puntos débiles o zonas donde sean vulnerables a contrataques o ataques.

Sin embargo, aunque algo de cierto hay en el párrafo anterior, algún resquicio o grieta si que tienen.

Para empezar, voy recoger una interesante hipótesis extraída de un libro recomendado, cuyo autor es un excelente estudioso del tema de la psicopatía, incluída experiencia en carne propia.

El psicólogo forense José Manuel Pozueco Romero menciona en su "Psicópatas Integrados: perfil psicológico y personalidad" que quizá el psicópata, ya sea integrado o criminal, no tiene en realidad, una autoestima tan alta como se podría pensar.

Después lanzaré unas cuantas ideas sobre los pocos puntos débiles del psicópata.

Vayamos primero por la hipótesis propuesta por J.Manuel Pozueco, que podemos encontrar en la página 188 de su libro (yo hago un resumen en el siguiente párrafo):

El complejo de inferioridad, según el psicoanálisis es un conflicto intrapsíquico o inconsciente, o sea, que permanece al margen de la consciencia normal, por lo que quién lo padece no sé da cuenta de que existe. En la creación del complejo de inferioridad toma especial importancia un mecanismo psicológico que se llama "represión" y que deja esos sentimientos de inferioridad ya sean percibidos o basados en algún hecho real fuera de la conciencia. Estas personas han sufrido un conflicto o suceso que les ha despertado ese sentimiento de inferioridad y al no haber podido asimilarlo de forma adecuada, lo han reprimido, enviándolo al inconsciente, para no tener que sentirlo o verlo, ya que no pueden admitir la idea de su inferioridad. Este proceso ocurre de forma involuntaria, automática.

La consecuencia es que para evitar que este conflicto salga desde la parte inconsciente donde se encuentra oculto, el sujeto pone en funcionamiento una serie de mecanismos de inhibición y bloqueo, transformándose en el complejo y de este modo se crea una personalidad disfuncional, desadaptada y conflictiva.

Según Afred Adler, cuando alguien se siente inferior puede "resignarse", con lo que tendrá una actitud modesta y tímida, insegura, como si se disculpase de su propia presencia.

Pero si no se resigna, puede utilizar la "compensación psicológica". Según esta teoría. la compensación puede ser de:

-1er grado: consiste en intentar disminuir el defecto o sus consecuencias, por ejemplo una persona poco atractiva puede cuidar su aspecto externo para resultar más agradable.

-2º grado: intentar compensar el presunto defecto destacando en algún ámbito distinto, por ejemplo una persona poco brillante intelectualmente puede intentar compensarlo siendo un gran deportista.

-3er grado: intentar adoptar un falso sentimiento de superioridad para ocultar el problema ante los demás y ante uno mismo. Así se mostrará arrogante, vanidoso, inflexible, dará la impresión de ser indiferente a las opiniones de los demás cuando en realidad es muy sensible a las mismas ya que le pueden herir fácilmente.

Según Pozueco, los psicópatas podrían encajar en esta útima categoría de compensaciones psicológicas, enmascarando con ese aire de superioridad un auténtico complejo de inferioridad. Así el psicópata se ha hecho una imagen de si mismo mediante la cual quiere demostrar su supremacia sobre los demás al tiempo que oculta su profundo desprecio por si mismo.

Por otro lado y dado que el psicópata es muy egocéntrico, ese desprecio por si mismo no se lo puede permitir ante los ojos de los demás por lo cual lo proyectará hacia otros, despreciando a los demás.

Como el problema del complejo de inferioridad es que la personalidad se vuelve frágil (ante fracasos o críticas puede romperse el sistema compensatorio), la inferioridad oculta puede surgir de vez en cuando con toda la angustia y dolor que conlleva. Y quizá sea en este momento cuando el psicópata puede tener sentimientos a pesar de que normalmente como sabemos, parece no tenerlos.

En las personas normales, la psicoterapia puede ayudarles a superar el problema pero en el caso de los psicópatas ningún tratamiento sirve de nada, porque como bien dicen ellos mismos, no tienen nada de que avergonzarse o que cambiar. Los psicópatas están más o menos contentos de esa autoimagen irreal que se han creado para si mismos y si de vez en cuando afloran ciertos sentimientos de inferioridad, los ahogarán con grandes dosis de megalomanía y mitomanía.

Para poder vivir con el dolor de estos confictos intrapsíquicos pudiera ser que los psicópatas utilizen un mecanismo psicológico de afrontamiento mediante el cual se protegen del dolor desconectando psicologicamente ante cualquier suceso amenazante, aburrido o que requiera vínculos afectivos o responsabilidades hacia los demás....y yo añadiría que posiblemente esto también explique porqué se sienten bien hiriendo la autoestima de los demás, alimentando de esta forma su falso complejo de superioridad.

La anterior explicación enlaza perfectamente con la segunda parte del artículo: ¿Tienen los sujetos con rasgos psicopáticos algún punto débil?

En general, estas personas no establecen vínculos afectivos de verdad con nadie, y si los tienen, no son muy profundos. Por eso, son bastante invulnerables. Como mencioné al principio, suelen tener tanto la frialdad y la caradura, como el aguante necesarios para estar cómodos en situaciones que a las personas normales nos alteran, desquician, asustan o simplemente, nos producen asco y angustia.

Además, por su propia experiencia y su forma de ver el mundo, ellos están mejor preparados para entrar en disputas con cualquiera, entre otras cosas, porque son muy suspicaces, desconfiando de los demás (reflejo de cómo ellos tratan a todos).

Para acabar, al grano....porque imagino que muchas personas, especialmente víctimas de psicópatas, (y quiero hacer un inciso para agradecer las amables palabras hacia mi blog y los testimonios de personas de muchos países que he recibido) querrán saber cuál es el punto débil:

-Primero, me gustaría decir que entrar en una guerra psicológica con un/una psicópata es tanto muy peligroso como una pérdida de tiempo total.

-Segundo, el/la psicópata es al fin y al cabo, un ser humano, con sus propias variables individuales. Con esto quiero decir, que no son invulnerables, y de hecho, con frecuencia son muy cobardes cuando piensan que pueden salir perjudicados, ya sea en un enfrentamiento físico o cuando se las tienen que ver con la Ley.

-Tercero y último, si has leído este artículo, ya tienes una pista de cuál es el punto débil:

El/la psicópata sabe en el fondo que es un ser humano de tercera clase, le molesta cuando hablamos de los demás, es muy envidioso. Le hiere cuando le ignoramos, porque le hace sentir...y siente el desprecio que no quiere sentir. Se siente herido cuando le descubrimos tal y cómo es realmente, por eso dedican tanto esfuerzo en presentarnos su cara falsa. También se sienten mal cuando te nuestras superior a ellos. No les gusta que tengas éxito en la vida, que seas feliz o que los mires "por encima del hombro"...y muchu menos que les muestres su vulgaridad y sus fracasos.

Sobre todo, no soportan la indiferencia. Para ti, si has convivido con algunos/a de ellos, son personas muertas y pudriéndose.

Daniel Pérez

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