24/9/17

Reconocer y evitar la manipulación emocional en la pareja





Reconocer y evitar la manipulación emocional en la pareja



Reconocer y evitar la manipulación emocional en la pareja

Muchos concebimos el amor como un intercambio de afecto y de voluntades, un equilibrio entre lo que se da y lo que se ofrece. Si somos nosotros quienes lo damos todo, nos sentiremos personas vacías, manipuladas y con una autoestima demasiado baja como para encontrar esa felicidad cotidiana.


mejorconsalud.com

Las emociones, son esas dimensiones que nos hacen humanos; maravillosas sensaciones que pueden ir de la más rebosante felicidad a la más desoladora tristeza. Y pocas veces somos más vulnerables que cuando nos enamoramos. Ahí donde es más habitual padecer lo que conocemos como manipulación emocional por parte de muchas de nuestras parejas.


¿Cómo saber si estoy siendo manipulada emocionalmente?

Puede que te sorprenda, pero la manipulación emocional no es tan fácil de identificar. ¿Cómo puede ser? Básicamente porque estamos hablando de esa dimensión compleja e intensa que es el amor. Son muchas las personas que confunden por ejemplo “dominación” con amor: “mi pareja es celosa porque me quiere”… es sin duda una de las frases más comunes, y que más problemas suponen a largo plazo. Pero ahondemos un poco más en el tema.

1. Amar no es poseer

Hay muchas parejas que adoran hacerlo todo en común. Salidas, excursiones… es algo muy positivo y hasta necesario, pero ojo, siempre que no exista un “control”. Hay quien por ejemplo no ve bien que su pareja salga de casa sola, que disponga de sus propias amistades y más aún, que incluso tenga su propio trabajo y vida profesional.

Hemos de ir con cuidado. El amor no se demuestra controlando a la otra persona, ni aún menos prohibiendo. En estos casos es muy común escuchar frases como: “¿Vas a salir vestida de esa forma?”, “¿Para qué vas a salir con esa amiga tuya si me tienes a mi?”, “Si haces eso me estarás demostrando que no me quieres. Yo lo doy todo por ti y tú no lo aprecias”.

2. La necesidad de cuidar nuestra autoestima

La manipulación emocional atenta directamente sobre nuestra autoestima. En una relación de pareja lo damos todo por la otra persona, la amamos por encima de todas las cosas y lo haríamos todo por ese ser. Todo ello es algo sincero y bueno, pero también hemos de saber protegernos.

Si tu pareja valora antes sus propias necesidades que las tuyas y actúa con cierto egoísmo, día a día vas a sufrir sus efectos y te sentirás un poco peor. La mayoría de nosotros concebimos el amor como un intercambio de afecto y de voluntades, ahí donde existe un equilibrio entre lo que se da y lo que se ofrece. Si somos nosotros quienes lo damos todo, nos sentiremos personas vacías, manipuladas y con una autoestima demasiado baja como para encontrar esa felicidad cotidiana.

3. Cuando perdemos poco a poco nuestra identidad

Puede que antes de tener pareja, dispusieras de ese círculo social que te hacía feliz, de esas aficiones, de esos proyectos vitales que día a día ponían metas a tu horizonte. Pero a veces nos enamoramos de quien no debemos. Y es que el amor, en ocasiones es algo que no podemos dominar, ocurre sin más y caemos en un carrusel de intensas emociones. Aunque hay personas que no son lo suficiente maduras para mantener una relación saludable, y en lugar de hacernos felices y de ayudarnos a crecer en pareja, van mermando nuestra identidad.

Nos prohíben determinadas amistades. Priman antes sus propias aficiones que las tuyas, despreciando incluso lo que hacemos. Nos infravaloran, nos dicen que somos torpes, que no hacemos bien determinadas cosas… nos infantilizan y hacen que dejemos de ser quienes éramos antes: personas felices henchidas de sueños.


Cómo evitar la manipulación emocional

Para evitar la manipulación emocional debemos tener muy claros nuestros límites. Hasta donde somos capaces de llegar en una relación. ¿Y dónde está ese límite? En el momento en que nos demos cuenta que ya no somos felices. Es algo fácil de entender, pero son muchas las personas que a pesar de saber que son infelices, no dejan atrás la relación con su pareja. ¿Cómo puede ser? Básicamente por estas dimensiones:
  • Porque a pesar de no ser felices, siguen amando a sus parejas. Dar el paso es siempre algo complicado y doloroso.
  • Temen a la soledad, a quedarse solas.
Tienen miedo. Miedo a que sus parejas tomen de forma negativa el romper la relación.

Lo que debemos hacer es básicamente ser consecuentes y valientes. Preguntarnos si estamos dispuestas a pasar toda una vida con una persona que nos está quitando el aliento, que nos manipula en su propio interés y beneficio. Que no nos respeta. Puede que no nos atrevamos a dejar la relación, pero en el momento en que seamos conscientes de que una relación es tóxica, hemos de poner en una balanza costes y beneficios.

Busca apoyo. Ayúdate de tu familia y amigos para que te den esas fuerzas que a veces nos faltan. Dejar una relación nunca es fácil y siempre ocasiona sufrimiento para ambas partes. Pero recuerda: todos tenemos derecho a ser felices. Y tú siempre te mereces lo mejor. Mereces amanecer día a día con un horizonte tranquilo y lleno de ilusiones. Y te aseguramos que hay personas capaces de hacerte feliz y valorar todo lo que vales.

22/9/17

Cómo sobrevivir a las relaciones tóxicas

Patricio  Ernesto Barriga Pooley

Cómo sobrevivir a las relaciones tóxicas

La crianza y las sociedades narcisistas como la actual fomentan la aparición de personalidades que no logran empatizar con el otro y que solo actúan para un provecho personal. La víctima se siente culpable y le cuesta aceptar que el otro es un "psicópata integrado".

Enamorarse de un psicópata parece la trama de una película, pero según el psicólogo español Iñaki Piñuel, es algo cada vez más frecuente en la vida real.

Piñuel -autor de libros como "Amor zero, cómo sobrevivir a los amores psicopáticos", "Mi jefe es un psicópata", y quien estuvo esta semana en Chile dictando un seminario sobre relaciones tóxicas, organizado por el programa Teen Start- asegura que cerca del 10% de la población es psicópata integrada; "es decir, son personas que tienen la psicología de un psicópata criminal: fría, indiferente, calculadora, oportunista. Pero también son personas tremendamente encantadoras".

Debido a su lado seductor, son individuos que pueden "engatusar" a otros con facilidad. El problema -reconoce- es que es un tipo de personalidad que va en aumento. "En las sociedades narcisistas se ven cada vez más. No es que todos los narcisistas sean psicópatas integrados, pero sí todos los psicópatas integrados son grandes narcisistas".

Para la psiquiatra de Teen Start, Pilar del Río, la forma de criar también juega un rol clave: "Las crianzas en culturas muy patriarcales también lo fomentan. Esta cultura fomenta el sometimiento a la autoridad sin reflexión".

Sacar la máscara


Un psicópata integrado actúa por lo general de la misma forma: "Como es una persona con gran capacidad para seducir, al principio se relaciona como si fuera el alma gemela de su víctima. Suele copiar sus características, suele tener un magnetismo emocional y sensual importantísimo, lo que induce al trance amoroso del otro. Lo bombardea de amor, con cartas, canciones, regalos, etcétera. Esa fase de seducción es terrible, porque condena a la víctima a quedar enamorada", dice Piñuel.

Sin embargo, al poco tiempo se aburren de esa relación, y comienza la segunda fase: "Es la denostación, el maltrato psicológico y mentiras continuas. Son infieles con la pareja y se hacen las víctimas". Y agrega: "Es alguien que vive del otro, de su esfuerzo, su dinero, y deja caer a la víctima cuando ya no hay qué aprovechar. Es una situación de depredación emocional".

Además, cuando la relación termina, para la víctima (que puede ser hombre o mujer) no se trata de una ruptura normal. "Es más bien elaborar un duelo sin cadáver: la persona que ha muerto es la personalidad que creó el psicópata. Entonces es estar viendo a la misma persona, pero quien te enamoró, que te sedujo, ya no existe. Las víctimas suelen producir cuadros de estrés postraumático", dice Piñuel.

"Cuando los psicópatas integrados se sacan la máscara, la persona que estuvo involucrada en la relación tóxica termina por no saber qué creer. 'De quién me hice mejor amigo, socio -porque no siempre se trata de parejas-'. Además, es muy complejo asumir la realidad. Reconocer que estuviste en una relación que te hizo mucho daño. La persona tiende a sentirse culpable", dice la doctora Pilar del Río.

Para salir de este tipo de vínculo, la terapia es esencial. "Yo lo comparo con el sobrepeso. Muchos te dicen que es cuestión de cerrar la boca, y no es así. La persona ha comido mucho, por miles de razones. Y en las relaciones es lo mismo. Te dicen que no sabes elegir o que eres muy ingenuo. Pero hay que ver desde dónde viene esto, qué te pasó a ti que te mantuviste en esa relación", explica Del Río.

Sin embargo -agrega-, también hay que aprender a reconocer las señales de alerta. "La primera tiene que ver con personas que se enojan o reaccionan con rabia cuando se les ponen límites. Por ejemplo, si tú le dices que no te gusta que te dejen esperando, esta persona te va a decir que eres una exagerada. Otra es que lo que dicen no se condice con lo que hacen. Hacen promesas de cosas que después no cumplen, pero no reconocen sus errores. La culpa siempre la tienen otros".

Hacer continuamente promesas del futuro es otra clave. "Uno tiene que relacionarse con la persona de hoy. Porque las relaciones tóxicas siempre te prometen un futuro mejor. 'Estoy haciendo una súper buena apuesta de negocio. Estoy endeudado hoy, pero dame plata, y mañana tendremos un futuro bueno'", ejemplifica Del Río.

Aislar a la persona de su círculo e intereses con la excusa de querer tener más tiempo con ella, y la existencia de conductas agresivas o de riesgo, con la promesa posterior de que no volverán a repetirse, son otros rasgos. "La persona va aceptando cosas que normalmente no haría".

16/9/17

La oscura habilidad en que sobresalen los psicópatas

La oscura habilidad en que sobresalen los psicópatas


La oscura habilidad en que sobresalen los psicópatas

supercurioso.com

La psicopatía se define como una anomalía psíquica en la que la conducta social de un individuo se halla patológicamente alterada a pesar de mantener íntegras las funciones perceptiva y mentales. En ella se dan varias características y comportamientos que suelen ser comunes a los llamados psicópatas, entre ellas el comportamiento antisocial, el carácter desinhibido y unos remordimientos y empatía escasos. Además de estas particularidades, un reciente estudio ha descubierto una oscura habilidad en que sobresalen los psicópatas.


¿Cuál es la oscura habilidad en que sobresalen los psicópatas?


Una de las características de los individuos con índices de psicopatía alta es su capacidad para utilizar la falsedad y la manipulación. En el Departamento de Psicología de la Universidad de Hong Kong, se ha hecho una investigación con el fin de averiguar si estos individuos tenían una mayor capacidad para aprender a mentir. Los resultados han sido que los psicópatas aprenden a mentir con mayor celeridad que las personas con menor grado de psicopatía.

El estudio se realizó entre estudiantes universitarios y no con presidiarios, como suele ser habitual, y participaron voluntarios con grados altos y bajos de psicopatía. Se partió del hecho de que la mentira es un fenómeno común en nuestra sociedad y que estudios previos habían averiguado los procesos cognitivos y neuronales sobre los que se sustentan las mentiras. Entre ellos el esfuerzo que realiza la mente para suprimir la “verdadera información” mientras se dice una mentira o las respuestas  del cerebelo cuando hay una transgresión moral. El resultado fue una evidencia neurobiológica que refleja que la mentira implica una serie de procesos coordinados de tipo cognitivo-afectivo.

En concreto, se dio a los voluntarios unas fotografías y debían decir si conocían a la persona que salía en ella o no, mintiendo. Después de un entrenamiento se les mostraron más fotografías y se volvió a evaluar la reacción.

La investigación de la Universidad de Hong Kong demostró que los psicópatas aprenden a mentir más rápido. Se evaluaron las reacciones de los voluntarios antes de aprender a mentir, cuando decían algo que no era verdadero, y se valoraron esas mismas alteraciones una vez se les había enseñado “cómo” mentir. El grupo con alto grado de psicopatía, en dos sesiones, había aprendido a controlar la mente cuando mentían.

Cuando se miente, la información verdadera tiene que ser suprimida y los individuos con altos grados de psicopatía lo consiguen enseguida mientras que los de bajo grado no consiguen mejorar la velocidad al mentir ya que su cerebro parece necesitar un esfuerzo extra para procesar las falsas respuestas. Según la doctora Lee, directora de la investigación, los resultados proporcionan una evidencia que hace pensar que los rasgos psicopáticos “son los principales moduladores de la plasticidad de los procesos conductuales y neuronales que sustentan la mentira”.

14/9/17

¿Estás criando niños narcisistas? [14-9-17]

patricio barriga


¿Estás criando niños narcisistas?

Si te la viven enseñándole a tus hijos que deben recibir trato especial y comparándolos por encima de otros niños, ¡cuidado! Estás sembrando la semilla del narcisismo

wradio.com.mx

El narcisismo es un trastorno de la personalidad. Es un patrón dominante de grandeza, necesidad de admiración y falta de empatía.

Tiene sentimientos de grandeza. Exagera sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin contar con los correspondientes éxitos.

Está absorto en fantasías de éxito, poder, belleza ilimitada. La adulación y el exceso de alabanzas puede introducir al niño(a) a estas fantasías.

Cree que es especial y único. Por lo tanto no puede relacionarse con otras personas, sólo con algunas especiales o de alto estatus.

Tiene una necesidad excesiva de admiración. Esto lo conduce a expectativas de trato especial y de cumplimiento automático de sus expectativas. Tolerancia a la frustración = Cero.

12/9/17

El Síndrome de Estocolmo doméstico dificulta tu alejamiento del narcisista o psicópata.

patricio barriga pooley maltratador


El Síndrome de Estocolmo doméstico dificulta tu alejamiento del narcisista o psicópata.

sobreviviendoapsicopatasynarcisistas.wordpress.com

Luego de la fase de bombardeo amoroso e idealización, el sociópata, psicópata o narcisista comenzará con la etapa de devaluación. Es en esta fase que sus infidelidades se acrecientan, la manipulación, la proyección de culpa y el lavado de cerebro se convierten en constantes. Las víctimas quieren volver a “reconquistar” a sus parejas y volver a la “fase ideal” inicial. Asumen el sufrimiento como un desafío, como si ellas pudieran cambiar la situación, cambiarle a él. Echan la culpa de la indiferencia o irritabilidad de sus compañeros a factores externos como la falta de trabajo, los problemas, e incluso llegan a culpabilizarse a sí mismas. Encuentran cualquier argumento para justificar a su pareja. Aquellas que están en relaciones de este tipo desde hace años han perdido redes sociales sólidas y su mundo es el de su compañero, sus proyectos son los suyos propios y todo se reduce a él.

¿Cómo no se da cuenta que está siendo abusado emocionalmente? ¿Cómo no percibe la violencia psicológica? ¿Cómo no ve las infidelidades crónicas y múltiples? Dar una explicación a estas reacciones paradójicas es uno de los objetivos de Andrés Montero. Este experto ha desarrollado un modelo teórico denominado Síndrome de Estocolmo doméstico que describe como “un vínculo interpersonal de protección, constituído entre la víctima y el agresor, en el marco de un ambiente traumático y de restricción estimular, a través de la inducción en la víctima de un modelo mental”. Ella desarrolla el síndrome para proteger su propia integridad psicológica y, para adaptarse al trauma, suspende su juicio crítico. Esta podría ser una sólida explicación para que las mujeres maltratadas desarrollen ese efecto paradójico por el que defienden a sus compañeros, como si la conducta abusiva que desarrollan fuera el producto de una sociedad injusta y fueran ellos las víctimas de un entorno desfavorable que les empuja irremediablemente a ser fríos, abusivos y muchas veces agresivos

.El Síndrome de Estocolmo doméstico viene determinado por una serie de cambios y adaptaciones que se dan a través de un proceso en el que se reconocen cuatro fases. En la fase desencadenante, los primeros malos tratos rompen el espacio de seguridad que debería ser la pareja, donde la mujer ha depositado su confianza y expectativas. Esto desencadenaría desorientación, pérdida de referentes, llegando incluso a la depresión. En la denominada fase de reorientación, la mujer busca nuevos referentes pero sus redes sociales están ya muy mermadas, se encuentra sola, generalmente posee exclusivamente el apoyo de la familia.

Con su percepción de la realidad ya desvirtuada, se auto-inculpa de la situación y entra en un estado de indefensión y resistencia pasiva, llegando así a una fase de afrontamiento, donde asume el modelo mental de su compañero, tratando de manejar la situación traumática. En la última fase, de adaptación, la mujer proyecta la culpa hacia otros, hacia el exterior, y el Síndrome de Estocolmo doméstico se consolida a través de un proceso de identificación.

Muchas mujeres al ser advertidas de que sus parejas tienen amantes, de que su comportamiento es abusivo no pueden creerlo y desestiman las preocupaciones de amigos y familiares. En ocasiones lo defiende contra todos. (Los sociópatas y narcisistas saben explotar el recurso de “nosotros y nuestro amor” contra “el resto del mundo”. Inventan enemigos externos para ganar la lealtad de la víctima). Este síndrome es una construcción mental muy difícil de desarmar. Solo aprender sobre el comportamiento de psicópatas y narcisistas podría darles pistas de lo que en realidad están viviendo y con ese conocimiento poder dar el primer paso hacia su liberación: el contacto cero